Uno de los históricos guitarristas de los Rolling Stones abandonó el centro de rehabilitación, y parece que vuelve a las viejas andanzas.

Aparentemente se toma dos botellas de vodka por día y, como si esto fuera poco, dejó a su mujer por una chica que podría ser tranquilamente su nieta.
Según lo informado por la prensa británica, Ronnie, se fugó a Irlanda con una camarera de apenas, 18 años de edad. Recordemos que él tiene 61 años y que, además, está casado con Jo hace 23 años.
El músico conoció a Ekaterina Ivanova en un bar, hace unos meses, después de la premiere de Shine a Light. La afortunada jóven, le habría contado a sus amigos que Ron es su “novio”.
El periódico británico “The Sun” publicó que su vicio aumentó significativamente en las últimas semanas.
Sus conocidos más cercanos están bastantes preocupados, porque Wood parece haber perdido el rumbo.


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